¡Juguemos al Tribunal!

¡Juguemos al Tribunal!
Edades: a partir de 15 años
Desarrollo: Interior
Personas: 10-15 personas
Objetivo: Simular un juicio y reflexionar sobre él.
Tiempo aproximado: 15-30 min.

Este interesante juego, consistirá en que cada participante asuma un papel en un juicio investigador. Cada personaje deberá acusar o defender el caso con la Biblia en la mano, intentando por todos los medios encontrar argumentos bíblicos a favor o en contra del acusado.

Un juego divertido para realizar en grupos de 10 a 15 personas que encierra una profunda reflexión sobre nuestra situación actual en la tierra y el juicio que se está realizando en el cielo.

ANTES DE EMPEZAR

Este interesante juego consiste en organizar, desarrollar y culminar un caso planteado en una sala de juicio.

Todos los roles serán asignados entre los asistentes, de forma que la parte acusadora y la parte defensora estén equilibradas en cuanto a conocimientos bíblicos y capacidad de buscar textos que defiendan una postura u otra.

Una vez cada participante tenga su rol, se ubicarán de forma que el juez esté en medio, y tenga la parte defensora a su derecha, y la parte acusadora a su izquierda. La acusada permanecerá al lado del juez, y podrá ser interrogada cuando sea.

Los personajes que participarán en el tribunal se detallan a continuación:

ROLES A INTERPRETAR:

Los roles a interpretar serán los siguientes:

El Juez:

El juez será la persona que lleve las riendas del juicio, ordenando silencio en la sala, aceptando o rechazando protestas, así como dandole la palabra a la parte acusadora o defensora por turnos. También puede solicitar a cualquier participante que exprese su opinión.

También tomará el veredicto final, dejándose aconsejar por el jurado, a quien tendrá en mucha consideración. Deberá ser un Juez imparcial, es decir, que en principio no defienda el caso, pero tampoco lo acuse. El juez no tendrá una opinion propia acerca del caso, y su veredicto dependerá de cuan bien hayan trabajado la parte acusadora y la defensora.

En Cualquier caso, su veredicto será inamovible, y por tanto tendrá la última palabra en el juicio.

Su sentencia deberá incluir una pena o conducta que debe cumplir la acusada.

La Acusada:

Tendrá que ser una chica, y al principio del juicio, se declarará inocente de todos los cargos que se le acusan. Su papel será únicamente el de responder las preguntas que le puedan hacer tanto el Abogado fiscal como el abogado defensor.

El Abogado defensor:

El Abogado defensor, junto al abogado fiscal, serán las partes clave del juego. Su habilidad para basarse en textos bíblicos y hacer las preguntas correctas, marcarán el curso del juicio, y por tanto el veredicto.

La labor del abogado defensor será intentar defender el caso, usando para ello la Biblia, argumentos y textos bíblicos, y haciendo las preguntas correctas. No podrá negar las acusaciones, pero podrá en todo momento justificarlas.

Podrá en todo caso llamar al estrado a cualquiera de los testigos, o dirigirse a la acusada para preguntarle, pero no podrá preguntar al otro abogado, sino que tendrá que hacerlo a través de su testigo.

También podrá protestar una pregunta o argumento que esté realizando el abogado fiscal, siempre y cuando considere que no tiene base bíblica.

El Abogado fiscal:

El Abogado fiscal, junto al abogado defensor, serán las partes clave del juego. Su habilidad para basarse en textos bíblicos y hacer las preguntas correctas, marcarán el curso del juicio, y por tanto el veredicto.

La labor del abogado fiscal será intentar ganar el caso declarando culpable a la acusada. Para ello, se basará únicamente en textos y argumentos bíblicos que prueben la culpabilidad de la acusada. No podrá inventar nuevas acusaciones, pero podrá suponer todos los daños que la acusación inicial incluye.

Podrá llamar al estrado a cualquiera de los dos testigos, y hacer las preguntas oportunas a la acusada, pero no podrá preguntar al otro abogado, sino que tendrá que hacerlo a través de su testigo.

Testigo defensor

Formará un equipo con el abogado defensor, y podrán planear una estrategia. El testigo podrá ser llamado por cualquier abogado a comparecer, y tendrá que responder todas las preguntas que se le hagan. El testigo defensor es la persona que conoce a la acusada, y contará cosas al auditorio que ayuden al abogado defensor a resolver el caso.

Testigo acusador

Formará un equipo con el abogado fiscal, y podrán planear una estrategia. El testigo podrá ser llamado por cualquier abogado a comparecer, y tendrá que responder todas las preguntas que se le hagan. El testigo acusador también conoce a la acusada, y contará cosas al auditorio que ayuden al abogado fiscal a resolver el caso.

Jurado

Antes del veredicto del Juez, el jurado deberá reunirse y decidir la inocencia o culpabilidad de la acusada, basandose exclusivamente en los hechos y pruebas mostrados por la parte acusadora y defensora. La opinión del jurado debe converger en un solo veredicto.

EL CASO

María es una jovencita acusada de abandonar sus ministerios por estar enamorada locamente de una persona que no era la correcta, la joven era una persona activa en la iglesia, servia en muchos ministerios no faltaba a ningun culto, en todas las actividades de la iglesia trataba de colaborar.

Pero se enamoro y poco a poco sus ministerios pasaron a segundo plano, siempre tenia un pretexto para faltar a la iglesia, abandono la mayoria de sus ministerios y se apasiono ya no por Cristo sino por la persona que le había robado el corazón.

Se acercaba a pedir oración para obtener el amor de la persona a quien amaba, y rogaba tener fuerzas para decirle a una de sus amigas que estaba enamorada de ella.

La joven estaba confundida parecía que todo lo que un día escucho de Dios había desaparecido y hoy no le importaba pues pedía que su amiga también correspondiera a su sentir.

Es acusada de, abandono de ministerio, y de traicionar sus creencias, ademas de lesbianismo.

REFLEXIÓNEMOS ACERCA DEL JUEGO

Daniel, en su profecía del capítulo 8:14, establece que existe un juicio en el cielo, y el señor Jesús desempeña un papel decisivo en este juicio. El padre le encomendó la tarea específica de juzgar (Juan 5:22,27 - Hechos 10:42).

Todos estamos en ese juicio, y todos debemos comparecer ante él. Sin embargo, la tarea más significativa es la del abogado defensor. Jesús es nuestro intercesor, y aquel que pagó nuestra condena, poniéndose en nuestro lugar. Desde ese momento, está de nuestro lado defendiendo nuestra causa, y ofreciéndonos la posibilidad de salir inocentes de ese juicio, y por ende ganar la vida eterna.

La seguridad para el juicio consiste en arrepentirnos de nuestros pecados, y aferrarnos al único que tiene poder para perdonarlos. Los que se hayan mantenido fieles hasta el fin, recibirán su recompensa cuando Jesús vuelva a buscarnos.

Creyendo en Jesús, andando en su luz, y confiando plenamente en él, podemos tener la seguridad de obtener un fallo favorable en el juicio (1 Juan 1:7, Juan 5:24).

Programa preparado por: Rachel Condorí